La asociación Española de Enfermería y Salud, representada por la enfermera doña Ester Cagigós Villacampa, participó el día 9 de marzo en el Ministerio de Sanidad en la sesión:
VIH, comunicación y cultura frente al estigma
Durante la apertura del acto, la ministra de Sanidad, Mónica García, subrayó que la respuesta frente al VIH no puede limitarse al ámbito estrictamente médico. Aunque los avances científicos han transformado profundamente el pronóstico de la infección, el estigma y la discriminación continúan presentes en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
En este contexto, el diagnóstico precoz sigue siendo uno de los pilares fundamentales para mejorar el pronóstico clínico y frenar la transmisión del virus. Desde la SEEUE hemos analizado recientemente la importancia de la detección precoz del VIH en los servicios de urgencias, un ámbito asistencial clave para identificar casos no diagnosticados y facilitar el acceso temprano al tratamiento.
“Acabar con el estigma requiere información, empatía, arte y también políticas públicas”, señaló la ministra, que insistió en la necesidad de trabajar desde múltiples sectores —sanitario, educativo, cultural y mediático— para cambiar la forma en que la sociedad percibe y habla sobre el VIH.
Uno de los momentos más destacados fue la intervención del actor y director Eduardo Casanova, que recientemente ha hecho público que vive con VIH. Durante su intervención reflexionó sobre el impacto personal de compartir su diagnóstico y denunció los mensajes de odio y prejuicios que siguen circulando en redes sociales.
“Lo difícil no es vivir con VIH hoy. Lo difícil es convivir con el estigma”, afirmó, poniendo el foco en una realidad que numerosas organizaciones sociales llevan años denunciando.
El encuentro también sirvió para reforzar el Pacto Social por la No Discriminación y la Igualdad de Trato asociada al VIH, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Sanidad que busca implicar a administraciones públicas, entidades sociales, empresas y organizaciones científicas en la eliminación del estigma.
Diversos participantes coincidieron en señalar que, aunque los avances médicos han permitido transformar el VIH en una infección crónica controlable, la desinformación y los prejuicios continúan condicionando la vida de muchas personas que viven con el virus.
La jornada puso de relieve que la lucha contra el estigma no es solo una cuestión social o cultural, sino también sanitaria. El miedo a la discriminación puede retrasar el diagnóstico, dificultar el acceso a los servicios de salud o afectar a la adherencia a los tratamientos.
En este contexto, los profesionales sanitarios desempeñan un papel fundamental tanto en la atención clínica como en la transmisión de información basada en la evidencia científica.